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El Malpensante

Breviario

El senador y los payasos

Las conexiones metafóricas entre el Senado colombiano y un circo podrían llegar a ser tan numerosas como hilarantes. Más allá de la caricatura, desempolvando periódicos viejos, el autor de esta nota encuentra un nexo histórico, real.

© Corbis


El infierno está vacío. Todos los demonios están aquí
.

Shakespeare
Según la edición del viernes 21 de enero de 1949 del periódico El Espectador, un “curioso litigio” se planteó en el Juzgado Séptimo de Instrucción Criminal. Se trataba de una denuncia hecha por un individuo en contra de una pareja de malabaristas del circo Flyng Behrs, quienes, al decir del denunciante, le habían raptado una hija de tres meses de edad. Los malabaristas habían estado en Bogotá nueve meses antes y habían trabado amistad con los padres de la niña. Luego resultaron apoderándose de ella, según la denuncia.
Pero más adelante se da uno cuenta de que algo anda chueco. Los artistas circenses aportaron los documentos en los que constaba que ellos habían adoptado legalmente a la niña. Aún más, para obtener la adopción le habían dado una plata al padre biológico. De hecho, en la nota hay una parte en la que el denunciante “dice que el 9 de abril [de 1948] quedó reducido a una difícil situación económica, y que por esta causa, [...] enajenó a su hijita cuando tenía poco más de tres meses de edad”.
Aquí ya tenemos algunos claros indicios del talante del progenitor ofendido: da en adopción a su hija a cambio de una plata y luego denuncia a los padres adoptivos por rapto. La nota sugiere en otra parte que el sujeto no es un amicus veritas: “el señor [...] dice que es periodista de profesión. Sin embargo, no tenemos noticia de que haya tenido relaciones con la nómina de ninguna de las publicaciones periódicas de la capital”. La forma en que se describe la motivación de los malabaristas para comprar y adoptar a la niña también es reveladora: “se interesaron por la suerte de la criatura y decidieron adoptarla”. Ese “por la suerte” sugiere, no sé si es que soy muy malpensado, que la bebita no estaba en las mejores manos. Si son las manos de quien sospechamos, el juicio implícito en la nota no podía ser más exacto.
El remate del reportaje es digno de citarse completo: “Estrella frustrada. La chiquilla actualmente se encuentra rebosante de s...

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Pablo Arango

Es profesor de filosofía en la Universidad de Caldas. Ha publicado los libros 'De la belleza y otros caprichos de conservador' (Universidad de Caldas, 2006) y 'Grandes borrachos colombianos. Vol .1' (Editorial Libros Malpensante, 2016)

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