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El Malpensante

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El Remanso de Beltrán

Este reportaje acerca del trágico equipaje que arrastra el río Cauca recibió mención especial en los Premios Simón Bolívar de 2009.

El cruce de corrientes forma el conocido Remanso de Beltrán. Fotografía de Rodrigo Grajales

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En invierno, la lluvia convierte la ruta desde Marsella hasta Beltrán en un lodazal transitado únicamente por bestias de carga y conductores de jeep Willys, mientras que en épocas de sol el barro se resquebraja y los vehículos levantan polvaredas que los viajantes se tragan durante el trayecto. En los tres primeros kilómetros del camino uno ve fincas repletas de palos de café; luego, en los seis restantes, bajando hacia el río Cauca, deja de ver café y plátanos, y todo ese verde oscuro se convierte, gradualmente, en extensas landas pálidas en altorrelieve para engorde de ganado. Hierba y vacas y toros y caballos en haciendas a las que no se les ven los límites, como El Mallorquín, una de las propiedades que más quería Macaco, el hoy extraditado narcoparamilitar. La hacienda, contigua a Beltrán, tiene una larga ribera sobre el Cauca. La gente dice que Macaco la vendió antes de someterse a la Ley de Justicia y Paz.
–¿La vendió? –me pregunta alguien que pidió reserva– ¿Quién puede pagar los millones de dólares que vale?
Después de una hora el camino termina. No hay letreros que digan que eso es Beltrán ni se ven muchas casas, a lo sumo cinco o seis. Tampoco gente. El jeep en que vamos atraviesa una hilera de árboles bajitos y se estaciona junto a la escuela. La exuberancia de la naturaleza contrasta con la precariedad de las edificaciones.
Los primeros colonos, que llegaron a partir de 1930, encontraron aquí lo necesario para la vida de un campesino de montaña: pesca, fertilidad, clima y agua de río. Ahora el agua del Cauca está muy contaminada, pero en su reemplazo los habitantes usan la de la quebrada La Nona. La mezcla de corrientes de distintas temperaturas y el intercambio de sedimentos forman una piscina natural en la que la gente lava su ropa y nada y los niños juegan y se bañan. Metros adelante, el mismo accidente geográfico crea el conocido Remanso de Beltrán, que atrapa todo cuanto baja por la margen derecha del Cauca hasta que la corriente se encarga de depositarlo parsimoniosamente en una empalizada. Es lo más parecido a un basural: chanclas, zapatos, c...

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Juan Miguel Álvarez

En 2013 publicó "Balas por encargo", una investigación sobre el sicariato en Colombia. Ha sido galardonado en varias ocasiones por sus extensos y minuciosos reportajes. Su último libro es "Verde tierra calcinada".

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