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El Malpensante

Breviario

Sin remedio

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Uno De todos los titulares posibles en un diario de hoy —el que se ocupa de la úlcera sangrante de Irak, el que tiembla por el Parkinson del Papa, el que diagnostica los efectos secundarios del plan presentado (y rechazado por el Congreso español) para la autonomía del País Vasco—, yo me quedo con uno que se me antoja particularmente angustiante. Dice así: “El antiinflamatorio Vioxx, sospechoso de causar entre 88.000 y 140.000 infartos en Estados Unidos”. Y subtitula: “El medicamento, retirado en el 2004, fue el mayor éxito de ventas de la historia”. Lo que, de entrada, nos hace pensar en dos cosas perturbadoras. La primera de ellas es que exista un hit parade de medicinas. La segunda es que los remedios que se supone hacen bien para una cosa —en este caso, la artritis— hacen mucho peor para otras. Porque los investigadores descubrieron que 8.143 consumidores de Vioxx sufrieron enfermedades cardíacas graves y 1.508 de ellos, bueno, se vieron súbitamente curados de todos los males de este mundo. Es decir: se murieron. ¡Milagro!

 
Dos Y quien escribe estas líneas —lo voy aclarando— es un convencido adicto a la homeopatía desde hace muchos años. Por lo que consumo remedios con nombres casi alquímicos (nada que ver con esos nombres de superhéroes utilizados por la medicina alopática: “¡Soy Vioxx! Y éste es mi amigo, el Dr. Valium”) y sólo muy pero muy de vez en cuando me veo obligado a leer esos prospectos más crípticos que thriller estilo Dan Brown. Lo que no impide que vaya recortando —vaya uno a saber por qué— todas las noticias que tienen que ver con los avances de las sondas por el Cosmos Inconmensurable, con los pronunciamientos de altos jerarcas de la Iglesia católica y, sí, con las intrigas de la Gran Industria Farmacéutica. Y, ahora que lo pienso, descubro que los tres temas tienen mucho en común: el Universo, Dios y Nuestro Cuerpo. Tres territorios sobre los que sabemos poco y nada. Y sobre los que nos vemos obligados a creer en lo que —astrónomos y sacerdotes y médicos— nos dicen que creamos.
 
 
Tres Y más titulares: “Antidepresivos bajo sospecha: el British Medical Journal y la multinacional Eli Lilly se enzarzan en una polémica sobre los efectos del Prozac”. Para los que no lo saben: un estudio —y documentos internos del laboratorio “proporcionados por una fuente anónima”&mdas...

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Buenos Aires, 1963), escritor argentino radicado en Barcelona.

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